Cómo asistir el parto de nuestra perra

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PREPARATIVOS ANTES DEL PARTO 

A lo largo del embarazo debemos proporcionar a nuestra perra cuidados especiales, y algunos específicamente orientados al momento del parto de la perra y cría de los cachorros.

Una de las primeras cosas que debemos hacer es prepararles un lugar adecuado para descansar. Lo ideal es seleccionar un rincón de la casa que sea tranquilo, que no sea zona de paso, alejado de las corrientes de aire y el excesivo calor pero manteniéndola dentro de casa, es decir integrada en la familia, participando, como siempre, en el día a día de la convivencia y disfrutando del estrecho contacto familiar. Debe sentirse cómoda, querida, acompañada, respetada y protegida pero, en la medida de lo posible, llevando una vida tranquila. 

Así mismo debemos facilitarle un entorno tranquilo durante todo el embarazo, parto y cría de los cachorros. Debemos evitar exponerla a situaciones de estrés, el cual repercutirá negativamente en el bienestar de la perra y sus cachorros, llegando a afectar éste al carácter y comportamiento futuro tanto de la madre como de su prole.  Así que, pese a la ilusión de vivir muy de cerca esta nueva experiencia, debemos evitar molestar y alterar a nuestra perra con visitas y cambios innecesarios, velando siempre por el bienestar de ella y sus pequeños. 

Tendremos que habilitar un cajón o, mejor aún, adquirir una paridera, que es como una cama convencional para perro pero algo más grande, suelen ser de plástico, pvc o madera, cuentan con unas barras laterales para evitar que la hembra pueda aplastar a algún cachorro en un descuido y además tienen en su base unas rejillas para aireación y eliminación se residuos para facilitar la limpieza e higiene del cubículo donde nuestra perra y sus cachorros pasarán la mayor parte del tiempo durante las primeras semanas. Cubriremos la base con empapadores desechables o trapos lavables fácilmente, ya que será necesario cambiar esta base varias veces al día. Debemos asegurarnos de que este espacio esté a una temperatura adecuada (cercana a los 30ºC), ya que los cachorritos no son capaces de regular su temperatura y pueden sufrir fácilmente una hipotermia. También podemos colocar recipientes con agua por la habitación para evitar que el ambiente se reseque. 

Esta zona debemos prepararla antes del parto para que la perra ya esté familiarizada con esos cambios y, en caso de que veamos que nuestra perra muestra prioridad por una zona concreta, distinta a la que nosotros habíamos elegido, lo ideal es trasladar la paridera al lugar seleccionado por ella. 

Tampoco está de más adquirir un bote de leche para cachorros y biberones, por si alguno de los cachorros tuviera problemas para mamar correctamente, además de otros accesorios que pueden ser de utilidad como por ejemplo guantes de látex, suero glucosado, bolsas de agua caliente y un termómetro digital. 

Durante todo el embarazo la hembra debe estar bajo supervisión veterinaria y con controles periódicos, para garantizar que llegue en óptimas condiciones de salud al parto. Una perra enferma tiene más posibilidades de sufrir complicaciones. 

EL MOMENTO DEL PARTO 

Llegado el día del parto de la perra, en la medida de lo posible debemos deja sola e intentar no interferir en el proceso, nuestro papel principal será inicialmente el de meros espectadores para asegurarnos de que todo va bien y no surge ninguna complicación. En todo momento debemos estar en contacto con nuestro veterinario y  mantener una comunicación fluida que permita detectar rápidamente cualquier problema o anomalía que surja para prestar atención veterinaria a la perra y los cachorros lo antes posible. 

Los primeros síntomas que nos revelarán que el parto es inminente es que veremos a la perra inquieta, nerviosa, inapetente e, incluso, puede presentar vómitos. Es a partir de ese momento cuando debemos empezar a vigilar su temperatura, tomándosela regularmente ya que ésta irá descendiendo progresivamente y será  cuando ronde los 37,5 º, aproximadamente, cuando estaremos a unas 24 horas del parto. El siguiente síntoma que observaremos será la aparición de las primeras contracciones que durarán entre 6 y 12 horas, pudiendo prorrogarse hasta alcanzar las 24 horas; es el momento en el que el cuello uterino se está dilatando. Durante todo este proceso observaremos la relajación de la vulva y un jadeo constante. 

La salida del primer cachorro irá precedida de la primera bolsa de aguas y seguida de la expulsión de la placenta. El pequeño saldrá envuelto en la membrana amniótica que la perra romperá para liberar al cachorro, cortará el cordón umbilical y lamerá al pequeño para estimular su respiración. No debemos preocuparnos si observamos a la perra ingerir la placenta, puesto que es un comportamiento totalmente normal. 

Si nuestra perra es primeriza y vemos que no realiza este proceso, nosotros mismos deberemos romper la membrana que recoge al cachorro, cortar el cordón umbilical, secar los líquidos que lo impregnan y retirar los que pudieran obstruir la nariz y la boca, procediendo a frotarlo enérgicamente para estimularle la respiración. Inmediatamente debemos ponerlo junto a la madre para que lo estimule y le dé calor ya que los cachorros recién nacidos no tienen la capacidad de regular su temperatura por sí solos y fácilmente pueden sufrir una hipotermia. Debemos, además, asegurarnos de que el cachorro pueda empezar a mamar. 

Los intervalos en los que irán naciendo los cachorros seguirán, aproximadamente, la siguiente secuencia: Nacimiento del primero, a los 15 minutos expulsión de su placenta, a los 15-30 minutos nacimiento del segundo cachorro, seguido 15 minutos más tarde de su correspondiente placenta y así sucesivamente. Así, es normal que entre el nacimiento de un cachorro y el siguiente transcurra entre una media hora y una hora, no debiendo nunca sobrepasar las dos horas.  

Debemos ser pacientes ya que el nacimiento de la camada es un proceso bastante lento y con diversas pausas. Algunos signos que nos deben hacer sospechar que algo no marcha bien son: cuando transcurran más de dos horas entre el nacimiento de un cachorro y de otro; transcurridas dos horas desde que supuestamente se ha iniciado el parto sin la expulsión de ningún cachorro; o si observamos que un cachorro ha quedado atrapado y tiene dificultades para salir. 

Sabremos que el parto ha finalizado porque observaremos que la perra se relaja y su comportamiento empieza a ser el que presenta habitualmente. Es muy importante que durante el embarazo se realicen ecografías y radiografías para comprobar el número de cachorros de que se compone la camada, para quedarnos tranquilos sabiendo que ya han nacido todos y no ha quedado ninguno dentro, ya que si esto ocurriera podría derivar en complicaciones severas para la madre. 

Durante todo el proceso la hembra deberá disponer de agua a su alcance, trataremos de darle la máxima tranquilidad posible y solo intervendremos si es necesario. Como ya hemos comentado, ante cualquier duda o sospecha de que algo no va bien durante el parto de la perradebemos contactar inmediatamente con nuestro veterinario. 

CUIDADOS POST PARTO PARA LA MADRE Y SUS CACHORROS 

El parto de una perra es un proceso realmente agotador y es normal que tras esto duerma más horas de lo habitual durante algunos días, incluso puede que pierda algo el apetito; pero se recuperará rápidamente para atender a sus cachorros. Debemos prestar especial atención durante estos días y controlar que todo vaya bien, pero sin llegar a agobiar a nuestra perrita. Es recomendable que el veterinario revise a la perra y los cachorros el día después del parto para comprobar su estado de salud, además es quien mejor podrá darnos las pautas a seguir para las siguientes semanas. 

Los primeros días tras el parto, la madre pasará la mayor parte del tiempo en la paridera cuidando de su camada, y solo saldrá para hacer sus necesidades y alimentarse. Debemos colocar el bebedero y el comedero cerca de la paridera, para que no le sea necesario alejarse demasiado de sus cachorros. Además, durante el amamantamiento la perra tendrá un desgaste físico muy elevado, debe disponer de pienso a libre disposición para que se alimente siempre que lo necesite, normalmente se recomienda darle pienso para cachorros, y vigilaremos que se mantenga animada y fuerte. Si la camada ha sido muy numerosa es posible que debamos ayudarla intercalando alguna toma de biberón para que los perritos no la agoten excesivamente. También tenemos que controlar que todos los cachorros se alimenten y vayan creciendo de forma adecuada, es recomendable controlar con frecuencia el peso de cada uno e irlo anotando. 


Deberemos limpiar la paridera diariamente con productos específicos que no resulten tóxicos ni peligrosos. Es importante mantener una buena higiene de la zona para evitar riesgos de infecciones tanto en la madre como en los pequeños. 

También consultaremos a nuestro veterinario sobre el calendario de desparasitación externa e interna que deberán seguir los cachorritos, ya que la desparasitación se comienza a una edad muy temprana y es importante hacerlo de forma adecuada. Los parásitos pueden ser realmente peligrosos cuando se trata de cachorros con pocos días de vida. 

La llegada de los perritos puede ser un acontecimiento muy emocionante para nosotros, pero no debemos olvidar que se trata de un proceso con ciertos riesgos y debemos actuar de forma responsable y respetuosa tanto con nuestra perra como con sus hijos.  

Una vez

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