Linfoma en perros, ¿qué es?

Al igual que a las personas, el linfoma en perros es un tipo de cáncer que puede afectar a los perros, sobre todo si son de edad media, teniendo entre 6 y 9 años de edad.

Se trata de una enfermedad sistémica (afecta a todo el cuerpo) y progresiva que se origina en los linfocitos, una serie de glóbulos blancos que ayudan al sistema inmunitario a hacer frente a las infecciones.

Su diagnóstico no solo ayuda a comprender el estado de salud del animal, sino que permite a los dueños tomar las decisiones más oportunas estando debidamente informados.

Tipos de linfomas caninos

Si bien existen numerosos tipos de linfomas caninos que varían en función de sus signos clínicos y de su tasa de supervivencia, son cuatro los linfomas caninos más comunes:

  • Linfoma multicéntrico: Este tipo de linfoma afecta los ganglios linfáticos, provocando en la mayoría de los casos su agrandamiento, también llamado linfadenomegalia. Algunos de sus síntomas pasan por fiebre y deshidratación, entre otros.
  • Linfoma extranodal: Se trata de un linfoma que afecta de forma específica a un órgano en concreto. El más común es el que afecta a la piel, que recibe el nombre de linfoma cutáneo y que se manifiesta con lesiones escamosas que también pueden verse en la boca, los labios, los dientes y el paladar.
  • Linfoma intestinal: En este caso el linfoma se dirige a los intestinos, donde también se manifiestan los síntomas: dolor abdominal, vómitos, diarrea y pérdida de peso.
  • Linfoma mediastínico: Produce una linfadenomegalia de los nódulos mediastínicos, es decir, en la mitad del tórax. Esto comprime los pulmones, causando tos y disnea o dificultad para respirar. 

¿Qué causa el linfoma en perros?

Este tipo de cáncer surge como consecuencia de la proliferación descontrolada y maligna de las células que forman parte del sistema linfático. Y si bien existe una cierta predisposición genética, observada en razas de perro como el Golden Retriever, el Pastor Alemán o el Bóxer (entre otros), a día de hoy no se sabe a ciencia cierta por qué se produce.

Con todo, hay expertos que sugieren como posible origen el estilo de vida que los perros comparten con los dueños. Bajo esta premisa, los peludos quedarían expuestos a los mismos factores ambientales que producen el cáncer en las personas, como los productos químicos y los virus, entre otros.

Etapas del linfoma canino

El desarrollo del linfoma canino se puede clasificar hasta en cinco estadios, con su correspondiente aumento de la gravedad:

  • Estadio uno: Se observa que un ganglio linfático se ha visto afectado.
  • Estadio dos: Aquí ya hay más de un ganglio linfático afectado, además de estar localizado en diferentes partes del cuerpo. 
  • Estadio tres: Es la etapa donde es más común recibir el diagnóstico del linfoma canino, ya que todos los ganglios linfáticos se ven afectados por el cáncer.
  • Estadio cuatro: El avance del linfoma puede llegar a afectar a órganos como el corazón, el hígado o el bazo.
  • Estadio cinco: El daño es tan generalizado y grave que ha llegado a la médula ósea. Llegados a esta etapa los perros no responden bien al tratamiento de quimioterapia, esteroides y otros medicamentos administrados. 

Diagnóstico y tratamiento del linfoma en perros

Un linfoma canino puede ser diagnosticado mediante la realización de una biopsia, por la cual se extrae una muestra de tejido del órgano afectado. Esta pasa después por una evaluación histopatológica del tejido o bien por un examen de citología. A veces también pueden resultar necesarias otras pruebas como la citometría de flujo para así confirmar el diagnóstico en caso de duda.

Hasta cuando el linfoma canino ya ha sido diagnosticado, algunos veterinarios recomiendan hacer las llamadas “pruebas de estadificación” para calcular el avance de la enfermedad mediante análisis de sangre y orina, radiografías, ecografías abdominales y una biopsia de la médula ósea.

En lo relativo a su tratamiento, el más eficaz para combatir el linfoma canino es la quimioterapia intravenosa, que varía según el tipo de cáncer diagnosticado, además de la radioterapia y de recurrir a la intervención quirúrgica. Cabe destacar, además, que los efectos secundarios de la quimioterapia en perros son los vómitos, las diarreas y la disminución del apetito y de los niveles de actividad.

Pronóstico para un perro con linfoma

Este pronóstico varía en función del estadio del cáncer en que el perro recibió el tratamiento. 

De igual forma, hay que valorar que en ocasiones la enfermedad solo remite, puesto que los síntomas pueden desaparecer parcial o completamente aunque el cáncer siga dentro del cuerpo. Independientemente, esta remisión ofrece al animal un margen de tiempo sustancial en el que también pueda gozar de una excelente calidad de vida. 

Pese a ello, en torno al 80 y 90% de los perros responden favorablemente al tratamiento.

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Ayudante Técnico Veterinario especializada en etología canina. Tiendanimal me ha permitido durante años trabajar en lo que más me apasiona: el mundo animal. Compagino mi trabajo colaborando como voluntaria en protectoras, santuarios, reservas y cualquier evento o actividad relacionada. He realizado diversos seminarios y cursos relacionados con la educación canina, las aves, la primatología y un largo etcétera. Disfruto aprendiendo cada día de estos increíbles compañeros con los que tenemos la suerte de convivir.

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