Filtros
Completa su alimentación
Los gatos tienen tendencia, por naturaleza, a evitar el agua estancada, y eso hace que muchos beban menos de lo que necesitan si solo cuentan con un cuenco tradicional. Las fuentes para gatos resuelven este problema manteniendo el agua en movimiento constante, lo que la hace mucho más atractiva para ellos y los anima a beber con más frecuencia.
Funcionan mediante una bomba que hace circular el agua en forma de cascada o pequeño surtidor, oxigenándola de forma continua. Ese movimiento despierta la curiosidad natural de los gatos y les invita a acercarse a beber, algo que no suele ocurrir con el agua quieta de un bebedero convencional.
influye tanto en la durabilidad como en la higiene de la fuente.
Si tienes un solo gato, con una capacidad de entre 1,5 y 3 litros suele ser suficiente; en cambio, si tienes varios gatos en casa, es preferible optar por modelos de mayor capacidad para no tener que rellenarla constantemente. Ten en cuenta también que, aunque la fuente mantenga el agua en movimiento, conviene renovarla cada 1 o 2 días, ya que puede acumular suciedad o restos de pienso incluso con filtro, por lo que es recomendable limpiarla al menos una vez por semana.
Otro apunte importante es el nivel de ruido: como los gatos suelen rechazar los sonidos molestos, un modelo silencioso, con un flujo de agua suave, ayudará a que se acostumbre antes.
Por último, revisa el sistema de filtrado: comprueba si el modelo incluye filtro y si hay recambios disponibles por separado, ya que ayudan a mantener el agua libre de pelo y residuos.