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Tipos de parásitos externos más comunes en gatos

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Los parásitos externos en gatos son más comunes de lo que parece (incluso en gatos que no salen a la calle) y no siempre se ven a simple vista. Pulgas, garrapatas, ácaros o piojos pueden causar picor, heridas y malestar, además de aumentar el riesgo de otras complicaciones.

En este artículo te contamos cuáles son los tipos de parásitos externos en gatos más frecuentes, cómo identificarlos y qué hacer si sospechas que tu gato puede tenerlos.

¿Qué son los parásitos externos en gatos?

Los parásitos externos (también llamados ectoparásitos) son bichitos que viven en la piel o entre el pelo del gato y se alimentan de sangre o de restos de la piel. A menudo no se detectan a simple vista, pero sí por señales como picor, rascado, irritación o pequeñas heridas.

Entre los más comunes están las pulgas, garrapatas, ácaros y piojos, además de algunos insectos voladores que pueden picar. El problema no es solo la molestia: en algunos casos también pueden provocar infecciones o transmitir enfermedades.

Diferencias entre parásitos externos e internos

Y un detalle importante: a veces los parásitos externos e internos están relacionados. Por ejemplo, las pulgas pueden transmitir tenias si el gato se acicala y se traga una pulga infectada.

Tipos de parásitos externos en gatos más frecuentes

Estos son los tipos de parásitos externos en gatos que se ven con más frecuencia:

Pulgas

Las pulgas son el parásito externo más común. Son pequeñas, se mueven rápido y no siempre se ven, pero suelen dejar señales claras: rascado constante, lamido insistente, pequeñas costras (sobre todo en cuello y lomo) y, a veces, puntitos negros en el pelo.

Además, en algunos gatos una sola pulga puede ser suficiente para provocar una reacción fuerte, con mucho picor e irritación.

👉 Si sospechas que tu gato tiene este tipo de parásitos externos, aquí te dejamos una guía con: Remedios para quitarle las pulgas a un gato.

Garrapatas

Las garrapatas suelen aparecer sobre todo en gatos que salen al exterior o que pasan tiempo en jardines, zonas con hierba o campo. Se enganchan a la piel para alimentarse y, aunque a veces se ven claramente, otras pueden quedar escondidas en zonas como el cuello, detrás de las orejas o entre los dedos.

👉 Si encuentras una, lo importante es retirarla bien (sin aplastarla ni tirar fuerte) y revisar si hay más. Aquí tienes una guía completa paso a paso sobre cómo quitar una garrapata en gatos.

Tipos de parásitos externos en gatos

Ácaros

Los ácaros son microscópicos, pero pueden dar muchísimo picor. En gatos, lo más típico es que afecten a las orejas: se nota porque el gato se rasca, sacude la cabeza o tiene una especie de cera oscura y espesa.

Como en muchos casos el problema empieza “suave” y va a más, conviene mantener una rutina básica de revisión y limpieza.


👉 Te contamos aquí: Cómo mantener libres de ácaros las orejas de tu gato.

Piojos

Aunque son menos frecuentes que las pulgas, los piojos también pueden aparecer en gatos, sobre todo en animales debilitados, muy jóvenes o con defensas bajas. Suelen causar picor, pelo apagado y, a veces, pequeñas lesiones por rascado.

👉 Si quieres saber cómo diferenciarlos de otros parásitos y qué hacer, te lo explicamos en detalle aquí: Piojos en gatos: cómo identificarlos, eliminarlos y prevenirlos.

Mosquitos y flebótomos

Aunque no siempre se les presta atención, los mosquitos y flebótomos también pueden afectar a los gatos, sobre todo en épocas de calor. En muchos casos solo provocan picaduras e irritación, pero en determinadas zonas también pueden estar relacionados con la transmisión de algunas enfermedades.

Moscas y miasis

La miasis ocurre cuando ciertas moscas depositan huevos en una herida o zona húmeda y se desarrollan larvas. No es lo más habitual, pero cuando pasa requiere actuar rápido porque puede empeorar en poco tiempo.

Suele afectar más a gatos que viven en exterior, en colonias, o a gatos con heridas sin tratar.

¿Qué hacer si mi gato tiene parásitos externos?

Si sospechas que tu gato tiene pulgas, garrapatas u otro parásito externo, lo mejor es actuar cuanto antes para evitar que el problema se extienda.

Aplica antiparasitarios aptos para gatos

La forma más eficaz de eliminarlos es usar un antiparasitario específico para gatos (pipeta, collar u otras opciones según el caso). Lo importante es que sea adecuado para su edad y situación.


Si tienes dudas o el gato es muy pequeño, mayor o tiene problemas de salud, es recomendable consultarlo con el veterinario. También te recomendamos visitar la guía completa de qué son, para qué sirven y cómo funcionan los antiparasitarios.

Evita remedios caseros y productos para perros

Aunque parezcan soluciones rápidas, no uses antiparasitarios de perro en gatos ni remedios caseros: algunos ingredientes pueden ser tóxicos o irritar la piel.

Trata el entorno además del gato

En especial con pulgas, parte del problema puede quedarse en casa (camas, sofás, alfombras). Por eso conviene aspirar, lavar textiles y reforzar la limpieza donde tu gato pasa más tiempo.

👉 Si quieres una guía completa, aquí tienes el paso a paso: Cómo desinfectar la casa de parásitos si convives con animales.

Como norma general, siempre te recomendamos acudir al veterinario, sobre todo si es la primera vez que ocurre o si tienes dudas. Así te aseguras de que el tratamiento es el adecuado y de que no hay otros problemas detrás.

Preguntas frecuentes sobre parásitos externos en gatos

¿Cómo saber si mi gato tiene parásitos externos?

Lo más habitual es que lo notes por el comportamiento: se rasca más de lo normal, se lame de forma insistente o está más inquieto. También pueden aparecer costras, irritación o pequeñas zonas sin pelo. A veces incluso se ven puntitos negros en el pelaje o algún parásito, pero no siempre ocurre.

Si tienes dudas, una revisión del pelo (especialmente cuello, lomo y base de la cola) puede ayudarte, y el veterinario puede confirmarlo con facilidad.

¿Se pueden contagiar los parásitos externos de gatos a humanos o a otros animales?

Sí, sobre todo entre animales que conviven. Si hay pulgas o algunos tipos de ácaros, es bastante común que se extienda a otros gatos o perros en casa. En personas es menos frecuente, pero pueden producirse picaduras o molestias puntuales.

Por eso, cuando hay sospecha de parásitos, lo ideal es actuar de forma global: tratar al gato, vigilar al resto de animales y reforzar la limpieza del hogar.

Cómo prevenir los parásitos externos en gatos

La prevención suele basarse en algo muy simple: antiparasitario regular y control del entorno, especialmente en épocas de más calor o si el gato sale al exterior. Incluso en gatos que no salen de casa conviene mantener una rutina, porque los parásitos pueden llegar igualmente.

Si no sabes qué opción es mejor para tu caso, lo más práctico es pedir orientación al veterinario y elegir un producto adaptado a la edad y estilo de vida de tu gato. Y si convives con un gatito, aquí tienes una guía muy útil para hacerlo bien desde el principio: Guía completa para desparasitar a gatitos bebés.

¿Los parásitos externos siempre se ven a simple vista?

No. Algunas pulgas o garrapatas pueden verse, pero muchas veces pasan desapercibidas, sobre todo si hay pocas. Y en el caso de los ácaros, lo normal es que no se vean sin una revisión veterinaria.

¿Puede un gato tener parásitos externos sin picor?

Sí. Hay gatos que apenas se rascan aunque tengan pulgas o parásitos en cantidad baja, especialmente si no son alérgicos. También puede ocurrir que el picor aparezca de forma intermitente o que lo camuflen con el acicalado.

Por eso, si hay dudas, conviene revisar el pelo y mantener la prevención al día.

¿Qué ocurre si los parásitos externos no se tratan en los gatos?

Lo más habitual es que el problema vaya a más: más picor, más lesiones, más riesgo de infección y más malestar para el gato. En algunos casos, si hay muchas pulgas, puede aparecer anemia, especialmente en gatos pequeños o debilitados.

Además, si el parásito se mantiene, también aumenta la probabilidad de contagio a otros animales del hogar.

Conclusión

Conocer los tipos de parásitos externos en gatos ayuda a actuar rápido cuando algo no va bien. Pulgas, garrapatas, ácaros o incluso piojos pueden aparecer más fácilmente de lo que parece, y muchas veces las primeras señales son el rascado constante, la irritación en la piel o pequeñas costras.

Y si tienes dudas o el picor no mejora, lo mejor es no improvisar: un veterinario puede confirmarlo y recomendar el tratamiento más seguro para tu gato.

Si quieres seguir aprendiendo, aquí encontrarás más consejos y guías sobre parásitos en gatos:

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