Inicio > Perros > Mi perro bebe mucha agua: causas, cuándo preocuparse y qué hacer

Mi perro bebe mucha agua: causas, cuándo preocuparse y qué hacer

Categorías

Si notas que tu perro bebe mucha agua y lo hace más veces al día de lo habitual, es normal que te preocupe. A veces no es nada importante: puede ser por calor, por haber hecho más ejercicio o incluso por algún cambio en su rutina. Pero otras veces ese aumento de sed es una señal de que algo no va del todo bien.

En este post vamos a ver por qué tu perro puede estar bebiendo más, cuándo deberías consultar al veterinario y qué puedes hacer en casa para observarlo y actuar con tranquilidad.

¿Es normal que mi perro beba mucha agua?

Depende. Que un perro beba más agua de lo habitual puede ser completamente normal si hay una explicación clara: hace más calor, ha hecho más ejercicio, está comiendo más pienso o ha cambiado su rutina. En esos casos, lo habitual es que el consumo aumente unos días y luego vuelva a su nivel de siempre.

Ahora bien, si notas que tu perro bebe mucha agua sin motivo aparente, y además el cambio se mantiene durante varios días o va acompañado de otros síntomas (orina más, está más cansado, pierde apetito, vomita…), entonces ya no conviene normalizarlo. No significa necesariamente que sea algo grave, pero sí es una señal que merece atención para descartar causas médicas.

Principales causas por las que mi perro bebe mucha agua

Cambios normales (calor, ejercicio, comida seca, lactancia)

Hay situaciones en las que es totalmente esperable que tu perro beba más agua. Y lo más importante: el aumento de sed suele ser temporal.

Por ejemplo:

  • Días de calor: regula la temperatura jadeando y pierde más agua.
  • Más actividad o paseos largos: igual que nosotros, necesita rehidratarse.
  • Alimentación seca (pienso): un perro que come solo pienso suele beber más que otro que come comida húmeda.
  • Lactancia: una madre lactante necesita más líquido.

Y ojo con esto: cuando hace calor o tu perro se mueve más, no solo importa que beba… también que no se deshidrate sin que lo notes. Deja siempre un bebedero cerca, ofrécele agua con más frecuencia y, si hace falta, anímale a hidratarse más.


Estrés, ansiedad o cambios de rutina

La sed también puede aumentar por estrés, especialmente si tu perro está:

  • En un entorno nuevo.
  • Con visitas, mudanza o cambios en la casa.
  • Pasando muchas horas solo.
  • Con ansiedad o hiperactividad.

En algunos perros el estrés se traduce en conductas repetitivas: beber, lamer, pedir salir continuamente, etc. Te recomendamos este post para saber más sobre el estrés en perros y cómo tratarlo.

Medicamentos que aumentan la sed

Si tu perro está tomando algún tratamiento, hay ciertos medicamentos que pueden provocar que beba mucho más. Es un efecto secundario relativamente frecuente, sobre todo con:

  • Corticoides (como la prednisona).
  • Diuréticos.
  • Algunos fármacos neurológicos (por ejemplo, ciertos anticonvulsivos).

En estas situaciones suele ir de la mano con un aumento de orina: bebe más y hace más pis.

Problemas de salud frecuentes

Cuando el aumento de sed es persistente (más de varios días) y no hay una causa evidente, es cuando hay que pensar en una posible condición médica.

Entre los problemas de salud que con más frecuencia se relacionan con sed excesiva están:

  • Diabetes mellitus.
  • Problemas renales (especialmente si el perro es adulto o senior).
  • Infecciones urinarias.
  • Síndrome de Cushing (una alteración hormonal que afecta mucho a la sed).
  • Problemas hepáticos.
  • Inflamaciones o infecciones internas que generan fiebre o deshidratación.
¿Por qué se relacionan tanto sed y orina?
Porque muchas de estas enfermedades hacen que el cuerpo no pueda concentrar la orina correctamente o que pierda líquidos de manera excesiva. Entonces el perro bebe más para compensar.
Qué hacer si mi perro bebe mucha agua

Qué hacer si mi perro bebe mucha agua

1) Comprueba si realmente ha aumentado el consumo

A veces parece que beben más, pero es porque has estado más pendiente, porque el bebedero es más pequeño o porque hay más calor. Si puedes, fíjate durante uno o dos días en si el cambio es real.

2) Observa si hay otros cambios

Hazte estas preguntas:

  • ¿Orina más? ¿Pide salir más a menudo?
  • ¿Está más cansado?
  • ¿Ha cambiado el apetito?
  • ¿Está más nervioso o más apagado?
  • ¿Ha vomitado, tiene diarrea o tiembla?

Todo esto da pistas.

3) Mide el agua si el cambio se mantiene

No hace falta hacerlo siempre, pero si llevas varios días preocupándote, medir lo que bebe durante 24 horas es muy útil.

🖊️ Recopilar toda esta información permite al veterinario valorar mejor la situación y acotar posibles causas.

¿Cuándo llevarlo al veterinario?

Beber más agua no siempre es un motivo de urgencia, pero hay casos en los que sí conviene pedir cita cuanto antes, especialmente si el cambio es evidente y se mantiene. Lo recomendable es consultar si, además de beber mucho, tu perro:

  • Orina mucho más o tiene accidentes en casa.
  • Está más cansado, apagado o duerme más de lo habitual.
  • Vomita, tiene diarrea o no retiene bien el agua.
  • Come menos, pierde apetito o parece tener náuseas.
  • Pierde peso sin razón.
  • Tiembla, está desorientado o se muestra raro.
  • Tiene fiebre, jadeo excesivo o barriga más hinchada.
  • Hay sangre en la orina o le cuesta hacer pis.

En general, la combinación de mucha sed + otro síntoma es la señal que más peso tiene. Y si notas que algo “no cuadra” en su comportamiento, confía en tu intuición: es mejor revisar a tiempo que quedarse con la duda.

Qué NO debes hacer (no restringir el agua)

Aunque pueda parecer lógico, no deberías quitarle el agua para que “beba menos”. Si está bebiendo más por un motivo médico, el cuerpo lo hace por necesidad, y restringirla puede empeorar la situación o provocar deshidratación.

La idea no es impedir que beba, sino entender por qué lo está haciendo.

Guía recomendada: si quieres aprender trucos útiles para mantener a tu perro bien hidratado (sobre todo en verano o cuando está más activo), te puede venir genial este post: Consejos para hidratar a tu peludo.

Preguntas frecuentes sobre “mi perro bebe mucha agua”

Mi perro bebe mucha agua y orina mucho: ¿qué significa?

Lo más habitual es que ambas cosas vayan juntas. Si bebe más, orina más. Puede ser por calor o dieta seca, pero si es muy marcado o persistente, es una de las combinaciones que más se revisan en consulta para descartar problemas como diabetes, alteraciones hormonales o riñón.

Mi perro bebe mucha agua por la noche: ¿es normal?

Puede pasar si el perro ha estado más activo por la tarde o si la casa está caliente. Pero si se levanta varias veces a beber o a hacer pis, o notas que ha cambiado de repente, conviene observarlo. La noche suele ser el momento en el que más se nota cuando algo no va del todo bien.

Mi perro bebe mucha agua y está decaído: ¿urgencia?

Si además de beber mucho está apagado, sin energía o “raro”, lo recomendable es no esperar demasiado. Puede ser una infección, fiebre, intoxicación o un problema metabólico. No siempre es urgencia inmediata, pero sí motivo de consulta prioritaria, sobre todo si el cambio ha sido brusco.

Mi perro bebe mucha agua y come poco

Aquí suele haber algo de fondo: malestar, dolor, fiebre o algún problema digestivo o interno. Si dura más de un día, o si además está apagado, lo ideal es consultarlo. Comer poco y beber mucho no es una combinación para dejar pasar demasiado tiempo.

Mi perro bebe mucha agua y vomita

Hay perros que vomitan solo porque han bebido demasiado rápido, y no pasa nada. Pero si el vómito se repite, si no consigue retener el agua o si hay diarrea, sangre o decaimiento, entonces sí es importante acudir al veterinario, porque el riesgo de deshidratación sube rápido.

Mi perro bebe mucha agua y tiembla

Los temblores pueden tener muchas causas: desde frío o nervios hasta dolor, fiebre o intoxicación. Pero si se suma a una sed marcada, ya no te lo tomes como algo “sin más”. Si tiembla y lo notas raro, mejor revisar, especialmente si está decaído, vomita o se mueve de forma extraña.

Conclusión:

En la mayoría de casos, cuando tu perro bebe mucha agua el motivo suele ser sencillo: calor, más ejercicio o comida seca. Pero si el cambio es fuerte, dura varios días o viene acompañado de síntomas como vómitos, temblores, decaimiento o pérdida de apetito, vale la pena actuar.

Lo mejor que puedes hacer es observar, tomar nota de los cambios y, si persiste, consultar al veterinario con esa información.

Si quieres seguir leyendo, no te pierdas estos posts:

En Tiendanimal queremos ayudarte en el cuidado de tu perro. Si tienes cualquier duda, nuestros especialistas estarán encantados de asesorarte en el teléfono de Atención al Cliente que puedes consultar aquí o en cualquiera de nuestras tiendas.

Haz tu pedido en tiendanimal.es, la tienda online especializada en productos para mascotas número uno en España, o si lo prefieres, acércate a tu tienda más cercanallámanos por teléfono y te lo enviamos a casa. Recuerda que tienes disponible el servicio de Click & Collect para comprar online y recoger el pedido en tu tienda favorita ¡y con regalo! ¡Corre y no te pierdas nuestras ofertas!

Scroll al inicio