La raza del Gato Burmés fue creada por un médico militar estadounidense a partir de una gata Tonkinesa traída de Birmania en 1930. Se hicieron cruzamientos con siameses hasta lograr un manto unicolor marrón y fueron reconocidos como raza en 1936.
Aspecto general del gato Burmés
- Talla mediana, peso de 3,5 a 5,5 kg. Tipo americano: compacto, mediolíneo, con osamenta y musculatura bien desarrolladas. Tipo inglés: elegante, tipo oriental, esbelto.
- Cabeza redondeada en el tipo americano, sin superficies planas, ancha. Cráneo, frente y carrillos redondos. Hocico corto y redondo. En el tipo inglés la cabeza es triangular, con cráneo ancho y ligeramente redondeado. Pómulos salientes (ver fotografía).
- Orejas de tamaño mediano, anchas en la base y redondeadas en la punta, muy separadas. Levemente inclinadas hacia delante, interior recubierto de pelos cortos y ralos.
- Ojos grandes, bien separados, redondeados. Su línea superior se inclina oblicuamente, su línea inferior es redondeada. Su color debe ser lo más intenso y brillante posible, preferentemente amarillo. Su mirada es muy expresiva y cautivante.
- Cuello bien desarrollado y corto.
- Cuerpo de talla mediana. Pecho ancho y amplio, sólida estructura ósea y buen desarrollo muscular. Al levantarlo sorprende que sea tan pesado.
- Patas proporcionadas al cuerpo.
- Cola de longitud mediana, recta, se va afinando hacia la punta redondeada.
- Pelaje: pelo muy corto, fino, sedoso y brillante, pegado al cuerpo. Capa lustrada, satinada. Casi sin pelusa.
- Color: los tonos más oscuros en las extremidades, cara y cola, los intermedios en el dorso y los flancos, atenuados en el vientre. Sin manchas de ningún tipo. El color definitivo del manto y de los ojos aparece a partir de los 2½ meses. Hay cuatro variedades básicas: marrón oscuro, azul (gris plateado), chocolate (champaña) y lilac (gris paloma, gris rosado pálido). En Europa también se reconocen el rojo, crema y tortie (tortuga). En Estados Unidos estos colores forman una raza diferente llamada Malayen.


